Rompiendo una lanza en favor del carril bici de Castillo de Candanchú

Rompiendo una lanza en favor del carril bici de Castillo de Candanchú
  1. Antecedentes
  2. La «solución» y sus soluciones
  3. Resumiendo

Si bien hace unos días criticaba el uso que se viene haciendo de este carril, en su mayor parte por motoristas que para ahorrarse la incomodidad de los badenes, y ante las críticas que hay entre la asociación de vecinos y otra gente que ha levantado su voz en contra, quería defender que este carril, con un uso correcto es mucho mejor que lo que había antes.

Antecedentes

Soy vecino de Las Tablas. Vivo en la paralela a Castillo de Candanchú. Tengo dos rutas para acudir a mi trabajo a diario: la primera es por Castellana dando un rodeo para entrar desde Fuencarral, y la segunda y más habitual es un poco más directa y consiste en salir a Avda. de Burgos para luego tomar Bambú, PioXII, Príncipe de Vergara y luego Serrano hasta el final (o principio, según se mire). Para cualquiera de estas dos rutas cojo Castillo de Candanchú o bien en sentido norte o bien dirección sur.

Antes de que pusieran los badenes, la sensación era la misma que cuando sales a rodar en bici de carretera… Coches a toda velocidad, con la suerte de que al haber dos carriles pasaban por el de la izquierda y no realmente cerca. Las incorporaciones desde la derecha (en sentido subida), cuando llegaba un coche, por la baja visibilidad debido a que la gente aparcaba hasta la esquina, y sabiendo que llegan coches a alta velocidad, se asomaban hasta conseguir ver el tráfico, es decir, que siempre tocaba esquivar con la bici a alguno.

Después pusieron los badenes. Fue una mejora porque ya los coches no iban tan rápido, eso si, los esquivaban por la zona reservada al aparcamiento, y ahí si que les daba igual pasar realmente cerca de una bici. Debe ser que la suspensión del coche es más valioso que tirar a un ciclista. De hecho, he sufrido roces, literalmente hablando, de alguna moto y de algún conductor, incluso cuando iban a aparcar 10 metros más adelante. Recuerdo dos casos muy concretos: Un día que una moto casi me tira para pararse en la siguiente esquina (donde está el bar antes llamado El Tapeo y la carnicería). Y también una trabajadora de la zona, de los que aparcan arriba lo más cerca a Vodafone o Telecinco que pueden, que no contenta con pasar a menos de medio metro acelerando incorporandose delante mío al carril derecho para aparcar «a la americana» y abrir su puerta delante mío. Son maniobras esquivables, si. Son casos excepcionales, también. Pero pasaban, cada cierto tiempo, en la misma calle Castillo de Candanchú.

La «solución» y sus soluciones

Con la construcción del carril directamente se acabaron esos problemas. Empezaron otros, vale, pero completamente salvables. Por ejemplo, al principio, con la costumbre de volver a casa entrando desde Fuencarral, girar a la izquierda era una maniobra que realizaba como un coche. Rápido, directo, mirando antes y sin problemas. Ahora, desde el carril bici tendría que cruzar la zona de aparcamiento, dos carriles, y llegar a mi calle, una locura, porque no veo qué coches vienen detrás de mi, y porque es una maniobra completamente ilegal. Entonces pensé en la solución: Me paso un poco de mi calle, hasta el siguiente paso de cebra, paro en la zona roja, miro, si viene algún coche espero a que pare y cruzo como si fuera un peatón. No llego a bajarme de la bici (aunque probablemente debería), pero tampoco lo hago girando a toda velocidad. A lo mejor pierdo 10 o 20 segundos, pero ¿qué prisa hay para ganar ese tiempo? ¿Acaso no es lo mismo que recriminamos a conductores que aceleran para ponerse delante de nosotros y acabar parados 10 metros más adelante?

Cuando voy en sentido subida, es raro, pero puede que te encuentres con algún coche saliendo de un garaje o bien de una calle. Digo que es raro porque ahora con los badenes los coches no tienen dificultades para incorporarse, salvo algún día excepcional con más tráfico y más prisas (quizá los viernes sobre las 16:00). Entonces, aunque veas al coche delante tuyo esperando para incorporarse, realmente no llega a impedir tu marcha. Y aquí, en el caso de que me lo encuentre, la señalización es clara, la bici tiene que ceder el paso. Igual que en los pasos de peatones, reduces, esperas a que salga el coche y sigues. Además que ahora ese coche que se incopora desde una calle o garaje, ve al ciclista claramente, cuando antes si ibas muy pegado a los coches (cosa que no se debe hacer pero no todo el mundo hace), no se te veía hasta que el coche ya había invadido el carril derecho.

Y cuando un coche se incorpora a una de las perpendiculares, insisto en la señalización, el ciclista debe ceder el paso y estar atento a si viene o no un coche y si se va a incorporar. Cuando un coche gira 90º, si lo hace bien y no es un conductor inconsciente, reducirá la velocidad, por lo que estamos hablando de, si vas en bici y coincides, que es bastante raro, tocar un poco el freno y esperar a que pase. Insisto, circulo por esa calle todos los días de la semana ya sea por trabajo o por ocio, y es muy raro coincidir

Resumiendo

La solución a lo mejor no es la mejor, pero sí es buena. Me hace gracia ver cómo las quejas vienen de quienes o bien no son del barrio (incluídos ciclistas) o bien son del barrio pero no son usuarios de bici. Muchos de los que he visto que se quejan en otros foros, estoy seguro de que son ciclistas de fin de semana, que cuando cogen la bici incluso van por la acera, por no tener esa costumbre de circular a diario con la bici.

Además, la densidad de tráfico no es realmente alta, al igual que en el resto del barrio. No hay una densidad de tráfico como para preocuparse, salvo en Santo Domingo de la Calzada o en el entorno del Distrito C. Al menos la densidad de tráfico no tiene nada que ver con, por ejemplo, la calle Serrano, Bambú o incluso PioXII coincidiendo con la entrada al colegio. Quien diga que hay mucho tráfico no circula por dentro del barrio.

Por todo eso quería escribir este post, porque creo que el carril bici de Castillo de Candanchú se merece «una segunda oportunidad», se merece ser usado y aprovechado. Y, mucho más importante, respetado por el resto de usuarios de las vías públicas (corredores, motoristas, patinadores…)

 

Escrito por
bigsome@gmail.com
Ver todos sus artículos
Escrito por bigsome@gmail.com