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Madrid, a 1 de mayo de 2017.

En el día de ayer terminé la campaña de activismo ciclista urbano The BiciMAD Tour 2017, enmarcada dentro del compromiso, cumplido, de 30díasenbici/30daysofbiking. Treinta días montando en bicicleta por las calles de Madrid, mayormente en BiciMAD, aunque también en mi adorada Brompton. Hoy, en el primer día que dejo de montar en bicicleta, con las plantas de los pies bien apoyadas sobre el suelo de mi habitación, me gustaría compartir con todos vosotros algunas conclusiones.

Las 00:01 horas del día 1 de abril, empiezo la campaña.

DATOS

Sobre las BiciMAD, se han efectuado un total de 15 rutas programadas como “transporte” (una de ellas, nocturna) y 11 paseos de ocio, correspondientes a días festivos y fin de semana. Con esta dualidad, se trataba de resaltar la polivalencia de uso de las bicicletas del servicio público, marcando la diferencia de uso en función del día de la semana. Aunque, como es mi caso, para ir a trabajar, cualquier día de la semana es adecuado. Para dejar constancia de las de transporte, se han realizado vídeos/resumen, de unos tres minutos de duración, que puedes ver en mi canal de Youtube. Además, puedes ver todas las fotos de los días de uso de ocio en la etiqueta #thebicimadtour2017. En los cuatro días restantes, y por razones de organización, se ha cumplido el compromiso 30DEB con la Brompton.

Detalle de una de las rutas (Strava)

Las 15 rutas han enlazado, han prolongado, las estaciones más perimetrales con los puntos de Madrid más alejados del centro. Podéis consultar el itinerario seguido en cada una de las rutas (el más recto, por lo general), la distancia recorrida y el tiempo invertido en el siguiente enlace. A continuación, se detallan estación de origen y destino de las mismas.

  • 157 a Las Tablas/Telefónica/BBVA
  • 145 a Barajas (Casco antiguo/JMD)
  • 160 a Sanchinarro/Valdebebas
  • 161 a base aérea de Cuatro Vientos (Las Águilas)
  • 45 a PAU de Carabanchel (La Peseta)
  • 78 a Ensanche de Vallecas (Valdecarros)
  • 165 a Orcasitas.
  • 62 a nuevo Estadio Metropolitano/Atlético de Madrid.
  • 73 a Valdebernardo/Faunia.
  • 72 a Tragsatec/Vicálvaro (Casco antiguo/JMD)
  • 148 a Ferial de Madrid.
  • 155 a Barrio del Pilar/JMD Fuencarral-El Pardo.
  • 110 a campus Universidad Complutense (Moncloa). Circular.
  • 166 a Arroyo del Fresno (Nocturna)
  • 165 a Gran Vía de Villaverde.

Aunque parezca mentira, Madrid no es tan extensa y sus distancias son ideales para la bicicleta. La distancia media de enlazar estos puntos ha sido de unos 9 kilómetros, y la duración media, de unos 25 minutos. Por lo general, podríamos considerar que, en horario de mañana, laboral, la velocidad media, respetando todas las normas y por el trazado natural de la calzada, ha sido de unos 20km/h para cubrir la distancia de 10 kilómetros que separaba el barrio “extremo” de una zona más “céntrica”. Podríamos deducir que, un usuario que viniera en BiciMAD desde la “céntrica” plaza de Cuzco hasta su puesto de trabajo en Telefónica o BBVA, en Las Tablas, invertiría menos de media hora y 0,50 euros para realizar su trayecto de ida. Si lo hiciera de vuelta, veinte días al mes, 20 euros. Nada, si el servicio público de bicicleta estuviera incluido en la TTP.

Con esta experiencia, no se trataba de devorar kilómetros ni de quemar calorías, sino de desplazarse. Las distancias recorridas con las BiciMAD y los costes de los desplazamientos que os voy a comentar, merecen una explicación logística. Para acceder a la estación de origen, a primera hora de la mañana, he combinado transporte público y otras bicis de BiciMAD. Así mismo, una vez completada la ruta, he tenido que volver, obviamente, en la misma bicicleta: a veces, al mismo sitio, y otras, lo más cerca posible de mi casa. Con este escenario, que podría arrojar unas distancias medias de más de 20 kms por día de ruta, y unos 5kms en día de “ocio”, he invertido la cantidad de 45 euros en todo el mes. Aunque esta cantidad económica se reduce sustancialmente, si quitamos el tiempo en que grababa las presentaciones y el contador seguía en marcha. Como veis, resulta muy barato activar. Y muy posible realizar la inmensa mayoría de los desplazamientos cotidianos sin el coche.

LA BICICLETA

Uno de los objetivos “ocultos” de esta campaña era puramente divulgativo. Se trataba de mostrar a los madrileños que quisieran probar a dejar el coche en casa las seductoras y rentables propiedades de estas bicicletas de pedalada asistida, su ventaja tecnológica. Otro, era comprobar la fiabilidad y autonomía de las bicicletas públicas y los anclajes de las estaciones, todo ello tras las últimas operaciones de mejora seguidas tras la municipalización del servicio que están consiguiendo hacer remontar a un enfermo que estaba, lo dejamos ahí, bastante grave. ¿Podemos, ahora, fiarnos de BiciMAD como medio de transporte para ir al trabajo? Por mi experiencia, y si se continua en esta línea de mejoras ascendente, afirmaría que si. ¿Me va a dejar tirado la e-bike? Por mi experiencia, y en las distancias y comprobaciones de carga adecuadas, diría que no. ¿Ha habido suficientes bicicletas disponibles? Si, la práctica totalidad de las bicicletas estaban en orden de marcha en los horarios en los que las he requerido. He podido elegir ¿Han funcionado los anclajes? Si, salvo con la entrega de una bicicleta en la estación nº108. La llamada fue atendida y se solucionó la incidencia, aunque tendré que revisar el saldo porque creo que no se paró el contador.

Por lo general, la mayoría de las bicicletas estaba en un buen estado de uso, y puse especial atención es escoger las que frenaban perfectamente. Algunas, incluso, “tiraban” como en los primeros días, lo cual, es una experiencia de movilidad urbana inigualable. Al inicio de cada ruta, comprobaba que la carga de la batería estuviera al máximo y, en todos los recorridos, que incluían subidas prolongadas de varios kilómetros (Camino de Vinateros o General Ricardos), he hecho uso del nivel máximo de asistencia. Pues bien, salvo en la ruta nocturna, de unos 25 kms, ida y vuelta, la carga de la batería ha respondido. Esto supone que, en estas condiciones, es posible atravesar sin sustos la ciudad de Madrid, por ejemplo, desde Las Tablas a Cuatro Vientos. Desde la Puerta del Sol, prácticamente, cualquier punto de Madrid estaría al alcance de una bicicleta pública. En todo caso, en mi opinión, la distancia ideal sería 10 o 12 kms y media hora de desplazamiento.

No he tenido ningún accidente, aunque he sufrido varios adelantamientos en los que no se ha respetado la distancia de seguridad que, en el caso de circulación por el centro, contempla el cambio de carril. Aquí y aquí, un par de ejemplos.

OBJETIVOS

¿He conseguido “ayudar a impulsar la extensión de BiciMAD a todos los distritos de la capital”, tal y como pretendía? La respuesta, con las referencias actuales, es clara: no lo suficiente. Cuando uno se lanza a este tipo de experiencias, como activista ciclista urbano, de forma individual, es imposible calcular, aunque tenga pistas, si el viento va a soplar a favor, de cara o, simplemente, no va a soplar. En este caso, podríamos decir que, mi pedalada, ha sido poco asistida.

Lo primero, agradecer a todos los que han formado parte de 30DEB y a su impulsor, Carlos Rodríguez, el apoyo prestado. Era muy importante para mi encajar esta campaña de difusión del ciclismo urbano madrileño en la filosofía amable, positiva y divulgadora de sus múltiples proyectos. Y aunque la tentación -ya me conocéis- era insoportable por momentos, creo que he cumplido con mi compromiso (La idea original, me apetece contarlo, era defender el uso del centro del carril en protesta a esos nuevos carriles bici que nos están apartando de la circulación) Sea como fuere, creo que este mes de abril he sumado alegres ciclistas a la causa. Lo segundo, a la familia, amigos y activistas ciclistas, que valoran y apoyan este enorme y desinteresado esfuerzo.  En tercer lugar, a los trabajadores de Tragsatec, por su formidable ejemplo de crear las condiciones adecuadas para ir al trabajo en bicicleta, por creérselo y por ese inagotable esfuerzo de hacérselo creer a los demás. Todo lo que se hace, suma. Seguid luchando. Por lo que sea. La única lucha que se pierde, es la que se abandona.

Con los amigos de Tragsatec, en el aparcabicis de su empresa.

En cuanto a los zascas, me gustaría creer que la campaña lanzada por la EMT de Madrid mantenía alguna relación de causalidad u oportunidad con mi iniciativa, pero, por la absoluta indiferencia de sus gestores, me temo, como dicen en las películas, que cualquier parecido con la realidad, sería pura coincidencia. A pesar de las comunicaciones a todas las juntas municipales por las que pasaba o llegaba el recorrido, y al resto de gestores de los diferentes sectores ciclistas municipales, tengo la sensación de que he pagado mi desafección de la política ciclista oficial con el silencio. Es injusto, porque el tono de la campaña, acorde con los principios amables de los 30DEB, mi sincera creencia en las posibilidades de BiciMAD, y los objetivos públicos y sostenibles que se perseguían, merecían más respeto y menos ideología. Separar una cosa de la otra, nos hace grandes. Muy pequeños, lo contrario.

Desde la cuenta de BiciMAD han tenido un correcto y continuado apoyo, que agradezco. Una campaña pro-BiciMAD por parte de un fan de BiciMAD sin BiciMAD, habría sido desilusionante.

En cuanto a los medios de comunicación, la respuesta ha sido también nula, cero. Ni siquiera en el Día Mundial de la Bicicleta, mi propuesta, ni siquiera para los medios “ciclistas”, es noticia. Para reflexionar. Por lo que se refiere al mundillo ciclista, he percibido tres corrientes. Los que me apoyan, en mayor o menor medida, al margen de mi ideología; Los que me rechazan, precisamente por mi ideología y por el carácter estratégico anti-segregador que tiene BiciMAD; Los que siguen pensando, sinceramente, que la BiciMAD no es una bicicleta. Tomo nota de todas ellas. Aprendo mucho de estas experiencias, de los debates en las RRSS y, en la próxima cabalgada, cualquiera que sea, afinaré más. O quizás me vaya a dar la vuelta al mundo en BiciMAD, que es mucho más bikefriendly.

Con todo, creo que era necesario poner sobre el mapa de la movilidad sostenible de Madrid ciertos conceptos, visualizar ciertas estrategias. Espero que los resultados de esta iniciativa se valoren con el tiempo, lejos de cualquier matiz ideológico, y que este balance sirva para continuar el debate acerca de la extensión de BiciMAD como alternativa de transporte al coche. Espero que los vídeos hayan servido para mostrar la inmensa cantidad de “vías ciclistas” que tiene Madrid, que hayan sido útiles para enseñar que las bicicletas, en Madrid, circulan por el centro del carril, y que la BiciMAD es, por encima de todo, una herramienta inclusiva.

Con la extensión de BiciMAD se pueden cambiar volantes por manillares. Ahora, les toca a los gobernantes hacerlo posible. Lo uno, y lo otro.

PS: Aquí, mi alegato en defensa del uso de la bicicleta, el caminar y el transporte público en Madrid, como alternativas al coche, en mi última ruta.

por @deteibols

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  • Ignacio RamosSoriano

    Excelente campaña, Carlos, enhorabuena por el trabajazo en favor de esa “filosofía amable, positiva y divulgadora”.

    • deteibols

      Hola Ignacio. No te puedes imaginar lo que me alegran tus palabras. Gracias.