Bicicletas plegables ¿el vehículo de movilidad urbana perfecto?

En alguna ocasión ya he contado como y por qué empecé a desplazarme en bicicleta por Madrid. Y, también es sabido por los más fieles seguidores de Madrid en Bicicleta, que mi primera bicicleta para practicar el commuting a pedales fue una bicicleta plegable. En este post quiero dar argumentos a favor de este vehículo y, también, plantear las posibles pegas de tener una de estas pequeñas bicis. Allá vamos.

A favor

El punto fuerte de estas bicicletas es, precisamente, lo que las define: PLEGABLES. Una bici plegable puedes guardarla en cualquier sitio: si no tienes trastero, seguro que puedes encontrar un hueco debajo de una mesa, junto al sofa o en el rincón muerto de casa para guardarla plegada. En el trabajo seguro que también puedes encontrar dónde meterla. O, si tuvieras que pedir permiso, se la ve tan inocente, tan pequeña, que seguro que ningún jefe ni departamento de RRHH te pone pegas para subirla a la oficina.

Además, el tamaño también hace que pese menos que una bicicleta «convencional». Y a menos peso, menos esfuerzo. Si, como yo cuando decidí empezar a desplazarme en bicicleta para ir a trabajar, no estás demasiado en forma, es perfecta para empezar a cogerle gustillo e introducirte en el mundo de las dos ruedas.

Incluso, si hablamos de empezar a movernos en bicicleta, el presupuesto para una plegable, de manera general, es inferior que para una bicicleta no plegable.

Si, por el contrario eres un PRO, lo mejor de estas bicis es su maniobrabilidad, y, por qué no decirlo, evitas «gastar» tu bicicleta habitual en desplazamientos urbanos.

En contra

Por regla general, contarás con desarrollos más limitados, por lo que habrá momentos que eches de menos algún diente atrás, o un plato de mayor tamaño (aquellos usuarios más avanzados).

También, dependiendo de la marca, para poder ofrecer precios asequibles, puede que monten accesorios de gama baja. Esto tiene fácil solución: Solamente comprar aquello que se rompa, no tratar de montar todo de alta gama porque eso encarecería demasiado el producto.

Repuestos más complicados de conseguir. Si pinchas, por regla general encontrarás recambios, pero en la típica tienda de barrio puede que te lleves una sorpresa y no encuentres solución en el momento.

Al tener menor diámetro de rueda además de hacerla manejable, resulta más «nerviosa», el ángulo de ataque a los obstáculos (en la ciudad los escalones) es menor… Esto puede provocar algún sustillo o avería inesperada (pinchazo), pero en cuanto te adaptas, lo tienes resuelto

Veredicto

En mi opinión las bicicletas plegables son un vehículo ideal en ciudad, en casas pequeñas, de mantenimiento sencillo, económicamente interesantísimas, ideales para el ciclista urbano novato pero capaces y responsivas para el más experimentado.

¿Y vosotros qué opináis? ¡¡¡¡Queremos escuchar vuestros comentarios y experiencias sobre las bicis!!!!

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