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Todos sabemos que “las bicicletas son para el verano” de hecho, es durante la estación estival cuando más gente en bicicleta se puede ver en nuestras calles, sitios de veraneo y demás. Pero claro, todo lo bueno se acaba, por eso mismo muchas de estas bicicletas vuelven a los trasteros de donde salieron en Junio para volver a coger polvo, oxidarse, desajustarse los cambios, cuartearse y estropearse las cámaras, cristalizarse el caucho de las zapatas de freno… Y con todo esto, el buen estado de forma y buen humor que nos había proporcionado la bicicleta durante estos meses.

Por eso desde aquí quiero poner mi granito de arena para intentar que las bicicletas pasen de ser una actividad más propia de las vacaciones a un hábito cotidiano que nos acompañe todo el año.

  • Ahora que te has acostumbrado a montar en bici, estás a un solo paso para empezar a usarla por la ciudad. No empieces intentando ir a trabajar en bici directamente, prueba a usarla para ir a hacer recados, después busca una ruta cómoda para ir a trabajar, si hay cuestas prueba una combinación de tren + bici.
  • Planteate una rutina de 2-3 salidas a la semana. No tiene por qué ser para ir a trabajar, puede ser un hábito saludable para perder esos kilitos de más que hemos cogido en las cenas con amigos, cervezas en el chiringuito y demás. Si consigues conservar esa rutina, probablemente llegues a navidades en un buen estado de forma, con algo menos de peso y no tendrás que preocuparte demasiado por las cenas y comidas navideñas
  • Cuando vuelvan las lluvias probablemente empiece a darte mucha más pereza coger la bici. El problema de la lluvia no es la lluvia en sí misma, es la mala equipación. Salvo en casos de lluvia extrema y frío, se puede combatir cualquier inclemencia del tiempo con el equipo adecuado: Un buen impermeable, guardabarros, guantes específicos para lluvia, pantalones… Y también puedes mantenerte en forma adquiriendo un rodillo, de hecho, mientras no llueva es el momento ideal porque suelen estar más bajos de precio
  • Si habéis estado saliendo a montar en bici con vuestros hijos, es muy importante que sigáis haciéndolo. Manteniendo esta costumbre invertimos en su salud y educación vial y medioambiental. De hecho, puede que no consigamos mantener esa rutina, ni motivarnos a usar la bici una vez pasado el verano, pero por ellos si es posible que mantengamos la motivación.

También es muy importante, de cara al verano del año que viene, no descuidar el mantenimiento de nuestra bicicleta. Si dejamos la bicicleta parada durante todo el año hasta el siguiente verano, es posible que tengamos que volver a pasar un mantenimiento, reemplazar alguna pieza, etc… Todo esto nos lo ahorraremos si durante los próximos nueve meses damos una vuelta cada 2 o 3 semanas. Si hace mal tiempo, aprovechemos el día que despeje o haga menos frío. Un chequeo de frenos, ruedas y accesorios antes de salir le vendrá muy bien a nuestra bici.

Además, sobretodo con las MTB, debemos guardar la bicicleta bien limpia. Muchos de los problemas con los desviadores del cambio surgen por guardar la bici con suciedad.

Despedimos las vacaciones y muchos ratos de ocio… ¡Pero podemos dar la bienvenida a nuestras bicicletas!

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